Mariana Alcaraz Sánchez soñaba desde pequeña con ser igual que su padre, quien servía a su país como piloto de la Fuerza Aérea Mexicana.

Siempre que tenía oportunidad acompañaba a su papá al trabajo, para ella era el mejor lugar del mundo.

Hoy, Mariana tiene el honor de presentarse a quienes la cuestionan, como Subteniente de Fuerza Aérea piloto aviador, perteneciente al escuadrón aéreo 203 en Ciprés, Baja California.

“Lo que me motivó desde pequeña principalmente fue mi padre, él también fue piloto aviador militar y cuando me invitaba a su trabajo, yo veía los aviones y me contaba historias, cuando él fue cadete y todo lo que viene, pues siempre fue mi motivo de inspiración”, expresó.

Mariana, muy apenada, comentó que se pone nerviosa cuando algunas personas se detienen para observarla, para pedirle que pose para una fotografía. Los comentarios no se hacen esperar “es muy bonita”, “ya viste es piloto”, “volará esos aviones de guerra”; comentarios que, a pesar de la timidez, la hacen sonreír.

“Para mi es motivo de gran orgullo pertenecer a las fuerzas armadas, mucho más a la Fuerza Aérea, ya que, desde chiquita, siempre ha sido mi sueño volar, ser militar, ser soldado y portar este uniforme para mi es motivo de gran orgullo y felicidad”.

Y por si fuera poco, también su hermano se inspiró en ella y su padre, para convertirse también en piloto militar.

Bien queda comprobado que a veces la vocación se hereda.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here